sábado, agosto 19, 2006

EMBARAZADA Y BIEN HIDRATADA


En el verano: embarazada y bien hidratada.
Gracias a una buena hidratación, algunos de los malestares más comunes del embarazo, como el estreñimiento y las infecciones de orina, se alivian o cuando menos no empeoran

Las recomendaciones que hacen médicos, matronas o dietistas a las mujeres embarazadas sobre la importancia y la necesidad de beber suficiente líquido van más allá de hidratar al organismo. Gracias a una buena hidratación, algunos de los síntomas derivados de los cambios hormonales que se suceden durante el embarazo se alivian o cuando menos no empeoran.
La disminución de la secreción de la saliva es una situación propia del embarazo, lo que puede dar lugar a la sensación de tener la boca seca, mal sabor de boca y halitosis. Estas incomodidades se pueden aliviar si la mujer embarazada toma suficiente cantidad de agua u otros líquidos, que ayudan a generar más saliva. También los cambios hormonales son responsables de que se reduzca la movilidad de los intestinos, lo que explica que sea tan frecuente el estreñimiento durante el embarazo, situación que se empeora si la mujer embarazada no toma suficientes líquidos que ablanden las heces y hagan menos doloroso el momento de la defecación.
Además, durante el verano y debido al calor, es frecuente notar las piernas hinchadas, situación molesta e incómoda que se debe en la mayoría de los casos a que el organismo retiene líquidos al no recibir suficientes. Salvo contraindicación médica, en caso de notar ligera hinchazón en las piernas, la primera recomendación y más básica es beber abundantes líquidos, con el fin de forzar la función de los riñones, favorecer la circulación de la sangre y de los líquidos y eliminar toxinas y demás productos de deshecho del organismo. No en vano, al beber la cantidad de agua que el cuerpo elimina a diario, unos 2 litros –8 vasos-, todos los órganos -corazón, riñón, hígado, músculo y piel- están bien hidratados y funcionan mejor. La sangre está más diluida y es más fácil distribuir los nutrientes por todo el organismo. La orina es más abundante y esto ayuda a depurar el cuerpo de toxinas. Se reduce la posibilidad de que se produzcan cálculos renales, y en consecuencia infecciones de orina, un problema relativamente frecuente entre las mujeres embarazadas. También se previene o se mejora el estreñimiento, un malestar muy común durante el embarazo, al estar las heces más blandas. Además, en verano, si el cuerpo está bien hidratado, regula mejor la temperatura corporal mediante la evaporación de agua por la piel. Esto es una ventaja ya que si el embarazo está muy avanzado, el sobrepeso hace que sea más incómodo sobrellevar el calor.
Hidratarse, dentro y fuera de casaExisten numerosas alternativas a la hora de elegir las bebidas que más apetezcan para calmar la sed, tanto si se está en casa como si se sale a tomar algo. En casa se pueden preparar de manera rápida y sin complicaciones, zumos a partir de cualquier tipo de fruta, aprovechando ahora en verano las que están de temporada: sandía, melón, melocotón, paraguayo, moscatel, pera, naranja y otras frutas fáciles de encontrar durante todo el año, como kiwi, plátano... También se pueden combinar los zumos de fruta con licuados de hortalizas como el tomate, el pepino, el pimiento, la zanahoria o la remolacha. Un tipo de zumo de hortaliza muy popular en los meses de verano es el gazpacho, que no sólo puede consumirse como entrante o primer plato de una comida, sino que constituye un tentempié muy saludable a cualquier hora del día. Aunque habrá que ver si repite alguno de los ingredientes del gazpacho o si resulta muy ácido para el estómago, ya que durante estos meses suele estar más delicado.
Si la fruta se mezcla con yogur o con leche, se obtiene un refrescante y nutritivo batido. Y tanto con los batidos como con los zumos se pueden elaborar helados si se meten en moldes en el congelador. Las infusiones con hielos también resultan refrescantes y además no contienen calorías si no se les añade azúcar, al igual que los refrescos "light". En este caso, conviene elegir las que no lleven cafeína ni otros excitante. Y también se puede optar por la cerveza, una bebida muy refrescante, siempre y cuando sea sin alcohol. No obstante, conviene recordar que no hay nada tan refrescante e hidratante como el agua, a la que se le puede añadir un poco de zumo de frutas, de infusión, unas hojas de menta o unas bolitas de anís para que sepa diferente si cuesta beber el agua sola.
Una publicación de consumer. es EROSKY para su revista Salud
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miguel

Sal, ¿USO o ABUSO?


Sal, ¿uso o abuso?
¿En qué medida la ingesta excesiva de sal puede causar problemas de salud?

Añadir sal a los alimentos ha sido una de las formas tradicionales de alargar su conservación. La sal está formada por cloro y sodio -éste último es un elemento tan fundamental que el organismo tiene diseñados sistemas específicos para controlar sus niveles corporales-. En nuestro país, se estima que una persona consume entre 10 y 15 g de sal diarios; aproximadamente la mitad de esta cantidad proviene de los alimentos elaborados industrialmente y el otro 50% lo añade el consumidor en la cocina o en la mesa. Dado que el sodio representa el 40% del peso de la sal, estos valores equivalen a 4 - 6 g de sodio. Si tenemos en cuenta que las pérdidas diarias de sodio por orina, heces, piel y transpiración suman un total de 1 a 1,5 g, se considera que la cantidad ingerida es bastante elevada. Los expertos recomiendan no sobrepasar los 5 gramos de sal diarios, lo que se traduce en 2 g de sodio al día.
La consecuencia más importante del exceso de sal en la dieta es la hipertensión. Pero la relación entre ingesta de sal e hipertensión se ha magnificado, al menos en algunos casos. Hoy día, se sabe que un porcentaje importante de personas hipertensas no son sensibles a la sal (ni la sobrecarga ni la restricción de sal altera sus cifras de presión arterial), y hay quienes con un consumo excesivo de sal no desarrollan hipertensión. Pero aún considerando estas situaciones, la recomendación de reducir el consumo actual de sal está justificada, sobre todo si consideramos su pobre participación en la consecución del equilibrio nutricional.
¿Cómo se puede evitar el abuso de sal?
La fuente principal de sodio en la alimentación es la sal, por lo que será necesario reducir paulatinamente la sal que se utiliza en las cocciones y en la mesa. También se ha de moderar el consumo de alimentos ricos en sodio (aceitunas, quesos curados...) y de aquellos a los que se ha añadido mucha sal durante su elaboración (embutidos, conservas, cubitos para caldo, frutos secos salados, purés instantaneos, patatas fritas...). Además, una correcta educación del paladar desde la infancia, potenciando el gusto propio de los alimentos, evitaría los dificultosos cambios de hábitos a los que se ven obligados quienes precisan reducir la cantidad de sal en su dieta diaria.
Esta es una publicación de CONSUMER. es EROSKY
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miguel

LA HIPERTENSION ARTERIAL


La hipertensión arterial
Es la elevación sostenida de los niveles de la presión sanguínea por encima de valores considerados normales: > 135 mmHg, > 85 mmHg.

Se denomina hipertensión a una elevación sostenida de los niveles de la presión sanguínea por encima de valores considerados normales (presión sistólica > 135 mmHg, presión diastólica > 85 mmHg).
El exceso de sodio se relaciona con retención de líquidos en los tejidos del cuerpo y por tanto, con el incremento de los valores de tensión.
La dieta debe orientarse a reducir el consumo de sal (sal de mesa, jamón serrano, charcutería, encurtidos, ahumados, conservas, quesos curados), reducir de peso (en caso de sobrepeso u obesidad), asegurar una cantidad adecuada de antioxidantes naturales (frutas y verduras) y de fibra y potasio (verduras, frutas y frutos secos, legumbres y cereales integrales) y abstenerse del consumo habitual de alcohol. La práctica regular de ejercicio y una vida más relajada contribuyen a normalizar los niveles de tensión arterial.
Esta es una publicación de CONSUMER.es EROSKI visiten su web se las recomiendo encontraran temas que les ayudaran a comprender mejor el cuidado de nuestra salud y yo contribuire desde aquí con este granito de arena.
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miguel

TABACO E HIPERTENSION


Tabaco e hipertensión
Las personas fumadoras tienden a salar más sus comidas por lo que son más propensas a desarrollar hipertensión arterial

Las personas fumadoras, por lo general, tienden a añadir más sal a las comidas que las no fumadoras puesto que tienen alterado el sentido del gusto debido al tabaco. Si no corrigen a tiempo este hábito, tienen más riesgo de desarrollar hipertensión arterial a corto o medio plazo.
La mayoría de las comidas requiere una cantidad mínima de sal para que resulten apetecibles, lo cual no supone trastorno alguno para la salud, siempre y cuando la cantidad añadida de sal sea moderada. Sin embargo, muchas personas tienen la costumbre de dejar el salero sobre la mesa y echar más sal a los platos elaborados, y esto puede ser perjudicial para su salud si toman sal en exceso y de forma habitual. Y más si consumen habitualmente embutidos, conservas y precocinados, todos ellos alimentos ricos en sodio.
Las personas fumadoras tienen alterado el sentido del gusto por lo que no captan los sabores propios de los alimentos, y tienen la necesidad de añadir ingredientes salados o ácidos que penetran más fácilmente en el paladar. Si se añade mucha sal a las comidas, con el paso del tiempo el paladar se va adaptando a un nivel de sal cada vez más elevado. El consumo excesivo de sal puede provocar en el organismo de quienes fuman un mayor riesgo de hipertensión arterial. La hipertensión no es el único malestar que conlleva el exceso de sal en la dieta, también contribuye a retener líquidos, provoca agotamiento y calambres musculares, entre otros trastornos.
Prevenir la hipertensión a tiempo
Un hábito saludable es corregir a tiempo el consumo excesivo de sal y prevenir así el desarrollo de la hipertensión arterial. Si no se toman las medidas necesarias, una vez iniciada la enfermedad es más difícil normalizar los niveles de tensión. Para ello, el primer paso es reducir de forma paulatina la sal que se utiliza a la hora de cocinar y en la mesa, para ir disminuyendo poco a poco esa dependencia a los sabores salados. Retirar el salero de la mesa y no añadir más sal a los platos cocinados se convierte entonces en una buena costumbre.
Un truco muy práctico cuando se quiere reducir el consumo de sal y el paladar no está aún acostumbrado al sabor más natural de la comida, consiste en cocinar sin sal y añadir una pizca de sal cuando el plato ya está elaborado. De esta forma, se consigue que las papilas gustativas se estimulen rápidamente al contacto directo con la sal y que no se note tanto que la comida está cocinada sin ella. También se puede sustituir la sal común por sal marina que tiene un sabor más acentuado y permite emplear menor cantidad para sazonar las comidas.
Puesto que se reduce la cantidad de sal, puede ser útil potenciar el sabor de los platos empleando otros ingredientes que no perjudiquen a la salud. Una opción son los sabores ácidos; se puede añadir jugo de limón a los platos o cualquier tipo de vinagre ya que la oferta es cada vez más amplia. Otro recurso es emplear condimentos o hierbas aromáticas que aporten un sabor intenso a las comidas como el ajo, la cebolla, el orégano, el tomillo o el laurel. Los sabores picantes como la pimienta, las guindillas o la cayena -en su justa medida-, también son buenos sustitutos de la sal siempre que no haya contraindicación.
No obstante, la mejor forma para saborear plenamente las comidas es dejar de fumar. Cuando una persona fumadora habitual abandona el hábito, va notando cada vez más los sabores propios de los alimentos.

Esta es una publicación de CONSUMER.es EROSKI, les recomiendo que la lean y de ser posible visiten su web que trae muy buenos consejos sobre una alimentación sana, sobre salud, etc.
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miguel

miércoles, agosto 02, 2006

MANCHAS EN LA PIEL Y CREMAS ACLARADORAS


Manchas en la piel y cremas aclaradoras
Muy utilizadas para eliminar las manchas oscuras de la cara, las manos o el escote, es importante que el dermatólogo analice el origen de la mancha Las manchas en la piel pueden aparecer por el efecto del sol, cambios hormonales y el paso de los años. Las razones son variadas y, en función de ellas, las manchas pueden ser muy diversas. Sobre todo por motivos estéticos, en la actualidad las cremas aclaradoras se han hecho un hueco importante en el mercado y su composición es empleada en cosméticos para combatir el envejecimiento de la piel. Su principal logro es el de aclarar las zonas oscurecidas y conseguir una tonalidad uniforme, especialmente en la cara, el cuello y las manos, las zonas más expuestas al sol. Respecto a la eficacia de estos productos, farmacéuticos y dermatólogos aseguran que son efectivos, pero insisten en que hay que tener paciencia. Los resultados se hacen esperar, por lo menos, un año.
AZUCENA GARCÍA
02 de agosto de 2006
Problemas musculoesqueléticos y ordenador 28/7/2006
Usar gafas de sol previene el jet lag 21/7/2006
Susanna Puig, miembro del Servicios de Dermatología y Genética del Hospital Clínic de Barcelona 17/7/2006
El debate de las mamografías 11/7/2006
Vacuna contra el papiloma 5/7/2006
Este articulo proviene de la publicación realizada por CONSUMER.es EROSKI en su revista SALUD a la cual les invito por ser una organización muy seria y de la cual publicaremos sus temas
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miguel