jueves, setiembre 21, 2006

ESTIRAMIENTOS MUSCULARES

Estiramientos musculares

Aunque algunos especialistas dudan de su función preventiva frente a las lesiones, se aconseja realizarlos al levantarse de la cama, en el trabajo y cuando se hace deporte. Los músculos están en continuo movimiento. Se contraen y se relajan sin descanso, con una intensidad mayor cuando se practica deporte o se les somete a un esfuerzo. Sin embargo, el cuidado de los músculos se realiza a menudo de forma rápida y sin prestar atención. Los estiramientos musculares, necesarios para mantener su flexibilidad y aumentar su rendimiento, son los grandes olvidados para muchas personas, que desconocen la importancia de realizarlos al levantarse de la cama, antes y después de la práctica deportiva e, incluso, en el trabajo, mientras se atiende una llamada de teléfono. Algunos especialistas, no obstante, han puesto en duda recientemente su eficacia para prevenir lesiones deportivas, pese a estar considerados el elemento clave hasta ahora para evitarlas.
AZUCENA GARCÍA24 de agosto de 2006

Beneficios
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Cómo realizarlos correctamente
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Tablas de estiramientos
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Salud y clima 18/8/2006
Alergia a himenópteros 15/8/2006
Manchas en la piel y cremas aclaradoras 2/8/2006
Problemas musculoesqueléticos y ordenador 28/7/2006
Usar gafas de sol previene el jet lag 21/7/2006


Beneficios
Los músculos se contraen y se relajan continuamente. Bien de manera involuntaria (principalmente el músculo liso) o voluntaria (sobre todo músculo estriado) mantienen un movimiento constante, que ni siquiera se detiene mientras la persona duerme. Con el deporte, explica David Izquierdo, del centro de Fisioterapia José Luis Izquierdo de Madrid y miembro de la Asociación Española de Fisioterapeutas, «los músculos consiguen contracciones más fuertes y más rápidas que en las actividades de la vida diaria», por lo que es necesario cuidarlos con estiramientos «para alargar su vida y aumentar su rendimiento».
Los estiramientos son tensiones mantenidas de los músculos en el sentido contrario a su contracción. Su principal objetivo es reducir la tensión generada con el movimiento y mantener la flexibilidad de los músculos. En el caso de los estiramientos músculo-tendinosos (previos a la práctica de deporte), ayudan a preparar el aparato locomotor para la actividad física, ya que, explica el Secretario General de la Federación Española de Medicina del Deporte, Pedro Manonelles, «las estructuras musculares, por su propia función, tienden a estar acortadas y este estiramiento alarga sus fibras y las coloca en una situación más favorable para la práctica deportiva».
Los estiramientos persiguen reducir la tensión generada con el movimiento y mantener la flexibilidad de los músculos No obstante, para Manonelles, los estiramientos son importantes para el mantenimiento de un buen estado del aparato locomotor en general. «En ancianos», dice, «ayudan a mantener un grado aceptable de flexibilidad, que tiende a disminuir con la edad, mientras que en cualquier actividad laboral que suponga sobrecargas del aparato locomotor resultan beneficiosos para su tratamiento».
Se considera, por lo tanto, que son necesarios a cualquier edad, antes, durante y después de practicar deporte para recuperarse del esfuerzo, pero también están constatados sus beneficios en la recuperación de calambres musculares o lesiones. «En los casos de rehabilitación por rotura fibrilar o fractura ósea, los estiramientos forman parte del último grado de la rehabilitación, sobre todo, en pacientes jóvenes que en su vida diaria practican deporte, pero son algo secundario, una parte más del tratamiento», señala Pilar Lago, supervisora del área de Fisioterapia del Hospital Universitario La Paz, de Madrid.
¿Previenen las lesiones?
En general, se atribuye a los estiramientos cierto efecto preventivo frente a lesiones deportivas. Según la Asociación Murciana de Medicina del Deporte, «aquellos equipos que no estiran regularmente o que lo olvidan durante ciertos periodos de tiempo son más propensos a sufrir lesiones musculares», ya que disminuye la flexibilidad.
No obstante, un estudio aleatorio publicado en 2004 por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta (Estados Unidos) que examina los bancos de datos de 361 artículos científicos publicados desde 1966 a 2002, desmiente que los estiramientos prevengan lesiones. De acuerdo con los resultados del estudio, «no hay evidencias suficientes para aprobar ni desaprobar los ejercicios de estiramiento ni antes ni después de la práctica deportiva, tanto en atletas competitivos como en meramente recreativos». Pedro Manonelles dice respetar estas conclusiones. Pero añade: «nadie que trabaje en deporte se arriesgaría a prescindir del programa de estiramientos que, por otra parte, se recomienda fervientemente a todos los deportistas».
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martes, setiembre 12, 2006

¿PORQUE COCINAR LA PASTA "AL DENTE"?

¿Por qué cocinar la pasta "al dente"?
Cuando se van a realizar deportes de larga duración es importante que si se come un plato de pasta, ésta esté "al dente"

Las personas deportistas y quienes practican ejercicio de forma habitual son conscientes de que requieren una ingesta importante de hidratos de carbono en la dieta. Estos nutrientes se van transformando en energía gradualmente en función del esfuerzo físico que se realiza. Un alimento rico en carbohidratos muy consumido por quienes hacen deporte es la pasta en todas sus variedades-macarrones, espaguetis y similares-. Sin embargo, para que la pasta sea una fuente excelente de hidratos de carbono, no consiste en cocerla de cualquier forma y comerla; la clave está en adaptar la cocción de la pasta a la actividad física que se va a realizar.
Ejercicios de larga duraciónSiempre se ha dicho que la pasta ha de quedar "al dente". Pero, ¿qué quiere decir esto? Se define así a la pasta que está cocida por fuera y en su interior una pequeña parte queda como semicruda, lo que hace que resulte ligeramente dura al masticar. Por ello, algunas personas prefieren tomar la pasta más cocida. No obstante, cuando se hace referencia a la alimentación del deportista, no se trata de cocer la pasta al gusto del comensal. La forma de cocinar la pasta cobra especial importancia cuando ello puede afectar al éxito de la competición.
Para ejercicios de larga duración, como una maratón o una carrera ciclista, conviene tomar la pasta "al dente". Cocinada de esta forma el índice glucémico es bajo y se mantienen más estables los niveles de glucosa. Este índice es una medida que relaciona la cantidad de azúcar que se aumenta en la sangre, en las dos o tres horas posteriores tras tomar alimentos ricos en carbohidratos. Con la pasta "al dente", el propio organismo administra sus reservas y va liberando los hidratos de carbono de la pasta de forma progresiva. En cambio, si la pasta queda demasiado cocida, el índice glucémico es superior y la glucosa llega antes a la sangre. En este caso, si el ejercicio es de larga duración, el deportista puede correr el riesgo de cansarse antes de tiempo o de sufrir una pájara. El inconveniente que presenta la pasta "al dente" es que resulta ligeramente más difícil de digerir que la pasta muy cocida.
¿Cómo se consigue la pasta "al dente"?Cocer pasta puede parecer un proceso muy sencillo si se compara con otras técnicas de cocinado. Sin embargo, preparar una pasta "al dente" o en su punto requiere unos conocimientos mínimos de cocina o bien aplicar unos trucos muy sencillos.
El proceso ideal para obtener una pasta "al dente" se resume de la siguiente forma: Cada 100 gramos de pasta necesitan un litro de agua para cocinarse, por lo que se ha de calentar en una cazuela la cantidad aproximada de agua. Al agua de cocción, se le añade un chorro de aceite y cuando rompe a hervir, un puñado de sal. En el momento en el que el agua hierve, se añade la pasta y se va removiendo de vez en cuando para que no se apelmace y la pasta quede suelta.
Para detectar que la pasta está "al dente" es necesario sacar de la cazuela una unidad y comprobar si en el interior queda un pequeño hilo de pasta cruda -de color diferente-. Esto se ve de forma muy clara en el caso de los macarrones cuando se parten por la mitad. Este truco también sirve para los espaguetis, aunque para ellos existe otro truco muy curioso. Si se lanza un espagueti contra una pared de baldosas y éste se queda pegado significa que la pasta está "al dente". En ese momento, ya se puede retirar la cazuela del fuego y escurrir la pasta para condimentarla y añadir los ingredientes necesarios.
Dieta de deportista
En la alimentación del deportista, no se trata de cocer la pasta al gusto del comensal. La forma de cocinar la pasta cobra especial importancia cuando ello puede afectar al éxito de la competición. Para ejercicios de larga duración, como una maratón o una carrera ciclista, conviene tomar la pasta "al dente". Cocinada de esta forma el índice glucémico es bajo y se mantienen más estables los niveles de glucosa. Este índice es una medida que relaciona la cantidad de azúcar que se aumenta en la sangre, en las dos o tres horas posteriores tras tomar alimentos ricos en carbohidratos. Con la pasta "al dente", el propio organismo administra sus reservas y va liberando los hidratos de carbono de la pasta de forma progresiva.
su amigo

miguel

domingo, setiembre 10, 2006

CANCER DE PULMON EN UN FUMADOR casi el doble en mujeres que en hombres

Portada > Salud

Las posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón en un fumador son casi el doble en mujeres que en hombres, según un estudio. No obstante, el riesgo de muerte es el doble en hombres que en mujeres, lo que se explicaría por un componente genético 03 de agosto de 2006.

Un estudio que forma parte de un programa que se lleva a cabo en cuarenta centros sanitarios de todo el mundo, entre ellos la Clínica Universitaria de Navarra, concluye que las mujeres fumadoras tienen casi el doble de posibilidades que los hombres fumadores de desarrollar cáncer de pulmón.
Este centro sanitario, el único español que participa en el proyecto, informó de que este estudio es una parte del programa I-ELCAP de detección precoz de cáncer de pulmón, que realiza el seguimiento de unos 30.000 pacientes en todo el mundo, de los cuales 1.500 pertenecen a la Clínica Universitaria de Navarra. Este programa pretende "demostrar que la detección precoz del cáncer de pulmón mediante TAC torácico de baja dosis de radiación consigue reducir las muertes por esta enfermedad", según explicó el director del departamento de Neumología de la Clínica Universitaria y responsable del grupo español, Javier Zulueta.
En el marco de este programa se ha llevado a cabo un estudio con 16.925 fumadores, de los cuales 9.427 eran hombres y 7.498 mujeres, todos ellos mayores de 40 años. Todas estas personas fueron sometidas a un escáner anual en Estados Unidos. Las pruebas han revelado que las mujeres tienen una mayor susceptibilidad y un mayor riesgo a desarrollar la enfermedad "por razones que desconocemos", dijo Zulueta. "Con la misma dosis de tabaco ellas tienen casi el doble de riesgo", hecho que se demuestra en que, del conjunto de hombres estudiados, el 1,2% tuvo cáncer, mientras que en las mujeres el porcentaje llegó al 2,1%, explicó el experto.
A pesar de este dato, "el pronóstico es mejor en mujeres, ya que el riesgo de muerte es el doble en hombres que en mujeres", indicó Zulueta. Los investigadores creen que este hecho se produce porque "tiene que haber un componente genético que determina el riesgo".
Menos del 15% de los afectados por cáncer de pulmón consigue sobrevivir en la actualidad al menos cinco años. La explicación a este bajo porcentaje se encuentra en que más del 80% de los casos se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad, según Zulueta. De ahí, la importancia que tienen los investigadores en detectar de manera precoz este trastorno.
Eata es una publicación de CONSUMER. es EROSKY para su revista Salud.
su amigo

miguel

sábado, setiembre 09, 2006

LA RELACION ENTRE GRASA ABDOMINAL Y CANCER DE COLON

La relación entre grasa abdominal y cáncer de colon

Investigadores alemanes han recurrido a la mayor base de datos sobre nutrición y hábitos de vida para buscar indicadores del riesgo de padecer cáncer de colon y recto El índice de masa corporal (IMC) es una medida antropométrica utilizada para relacionar el peso de una persona en relación con su altura. A pesar de que no hace distinción entre los componentes grasos y no grasos de la masa corporal total, éste es el método más habitual para calcular el grado de riesgo asociado con la obesidad, y sólo predice el riesgo de padecer cáncer de colon en hombres. Pero un estudio reciente ya corroboraba la relación entre un exceso de cintura y los problemas cardiovasculares. Quizás los paradigmas estén cambiando; un estudio llevado a cabo por investigadores alemanes sugiere que también podría existir una relación entre la existencia de grasa acumulada en esta parte del organismo y la aparición de ciertos tipos de cáncer.
MÓNICA G. SALOMONE17 de agosto de 2006

¿Cómo afecta la dieta en el cáncer? ¿Puede prevenirse el desarrollo de tal o cuál cáncer comiendo determinados alimentos? Son preguntas ‘del millón’. Dado que tanto los tipos de cáncer como los alimentos son muchos, y que en esta enfermedad intervienen además otros factores ambientales y por supuesto genéticos, la única manera de que la investigación entre cáncer y dieta arroje resultados válidos es disponer de una muestra muy amplia. De ahí el estudio EPIC (siglas en inglés de Investigación Prospectiva Europea sobre Nutrición y Cáncer), con datos de 521.000 personas en diez países europeos: Alemania, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Italia, Noruega, Reino Unido, Países Bajos y Suecia.
Se espera que los mejores resultados de EPIC aparezcan dentro de unos años, pero ya hay algunas conclusiones. Una de ellas fue publicada hace unas semanas por un grupo alemán y hace referencia a la relación entre la medida de la cintura y el cáncer de colon: a mayor obesidad abdominal, mayor riesgo de cáncer de colon. Los autores del trabajo, del Instituto Alemán de Nutrición Humana Postdam Rehbrücke (DIfE), analizaron la relación entre diversas medidas antropométricas y el riesgo de cáncer de colon y recto en 368.277 participantes en el estudio EPIC. Durante los seis años de seguimiento realizado a estas personas, 984 de ellas desarrollaron cáncer de colon, y 586 de recto. Sus conclusiones, publicadas en Journal of the National Cancer Institute (5 de julio), indican que «no hay relación entre las medidas del organismo investigadas y el riesgo de cáncer de recto». Sí las hay, en cambio, para el cáncer de colon.

Entre la cintura y la cadera
Los investigadores hallaron que la medida de la cintura en relación a la de la cadera (WHR, siglas en inglés) sirve como indicador del riesgo de cáncer de colon tanto en hombres como en mujeres. Las mujeres con un WHR superior a 0,85 tenían un 52% más riesgo de desarrollar cáncer de colon que aquellas con un WHR inferior a 0,73. En hombres los resultados eran similares: el riesgo era 51% mayor en aquéllos con un WHR alto. El WHR se halla dividiendo la medida de la cintura (en cualquier unidad) entre la de la cadera.
La obesidad masculina se asocia a una mayor incidencia de anomalías metabólicas Sin embargo, curiosamente, el Índice de Masa Corporal (IMC), que es la magnitud habitualmente empleada para medir la obesidad y que no tiene en cuenta dónde se acumula la grasa, sólo predice el riesgo de padecer cáncer de colon en hombres, no en mujeres. Los hombres con un IMC superior a 29,4 tienen un riesgo 55% superior de desarrollar cáncer de colon que los hombres delgados, con un IMC inferior a 23,6%. En mujeres, el riesgo aumenta en sólo un 6%. El IMC se halla dividiendo el peso en kilos por la talla en metros elevada al cuadrado; un IMC entre 20-25 se considera normal.
«Nuestros resultados apoyan la hipótesis de que la grasa abdominal es especialmente importante para el desarrollo del cáncer de colon», declara Heiner Boeing, coordinador del proyecto EPIC en Potsdam. «Esto coincide con nuestra observación de que el IMC es bastante inapropiado para predecir el cáncer de colon en mujeres. Esto podría deberse a que los hombres ganan peso principalmente a base de acumular grasa en la zona abdominal, mientras que las mujeres la acumulan también en otras partes del cuerpo», añade el experto.
Hombres y mujeres
Es sabido que hombres y mujeres difieren en su composición corporal. En hombres la grasa representa por lo general un 20% del cuerpo masculino, mientras que en mujeres la cifra asciende al 30%. La relación entre el peso corporal y la distribución de la grasa también varía en ambos sexos. En mujeres hay más tejido adiposo en glúteos y piernas, mientras que en hombres un mayor peso se asocia con más grasa en la mitad superior del organismo. Este tipo de obesidad masculina ya se ha asociado a una mayor incidencia de anomalías metabólicas.
Pero se desconoce el motivo de la relación entre grasa abdominal y cáncer de colon. Boeing lanza una hipótesis: «La obesidad abdominal se asocia a la resistencia a la insulina, que redunda en más insulina circulando en la sangre. Esto podría jugar un papel». Los investigadores han vuelto ahora a la base de datos de EPIC para investigar el posible rol de la insulina y otras hormonas. Sospechan también, explica Boeing, de la leptina y la adiponectina. La leptina es una hormona inhibidora del apetito que segregan las células de grasa; tiene un papel importante en la regulación del metabolismo de la grasa corporal y estimula el crecimiento de las células epiteliales del colon. La adiponectina también es una hormona segregada por las células de grasa; tiene actividad antitumoral e inhibe el crecimiento de vasos sanguíneos.
Otro resultado de este trabajo es que las personas altas, tanto hombres como mujeres, también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon. Una posible razón, apuntan los investigadores, es el mayor número de células: cuantas más células, más posibilidad de mutaciones. Además, los altos están probablemente más expuestos a hormonas reguladoras del crecimiento, como la propia hormona del crecimiento o la insulina, que se sabe están relacionadas con el desarrollo del cáncer.
RESULTADOS EPIC
EPIC es el mayor estudio jamás emprendido para relacionar dieta, estado nutricional, estilo de vida y factores ambientales con la incidencia de cáncer y otras enfermedades crónicas, como la diabetes o las cardiovasculares. Los factores genéticos también están siendo incluidos en EPIC, a medida que se avanza en su conocimiento. EPIC recoge datos de unos 521.000 europeos de 10 países, de más de 20 años.
El reclutamiento de los participantes se realizó entre 1992 y 1999. Se les realizaron detalladas encuestas sobre hábitos nutricionales y estilo de vida, y se les tomaron medidas y muestras de sangre, posteriormente preservada en nitrógeno líquido. Se espera que este estudio proporcione una gran cantidad de información sobre el efecto de la dieta en la salud a largo plazo. Hasta el año 2004 (incluido) se habían dado 26.094 casos de cáncer en la población EPIC.
Entre los resultados obtenidos hasta ahora por EPIC cabe destacar los relativos al cáncer de colon, mama y próstata, los tres más frecuentes. Así, se confirma que comer mucha fibra y mucho pescado (factores independientes entre sí) reduce el riesgo de cáncer colorectal; por el contrario, comer mucha carne roja y procesada aumenta el riesgo. «La combinación de estos cuatro factores dietéticos –fibra, pescado, carnes rojas y procesadas- juega un papel principal en la etiología del cáncer colorectal, además de la ingesta de alcohol, la obesidad y la poca actividad física», se afirma en las páginas de EPIC. En cambio en los cánceres de mama y próstata no se ha encontrado ninguna relación con el alto o bajo consumo de frutas y verduras.
Esta es una publicación de CONSUMER . es EROSKY para su revista Salud.
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miguel